30 de enero de 2012

Lars opina sobre Peace Sells

Tomado de las notas que vienen en el Peace Sells, 25º aniversario.

UN ÁLBUM. UN GRAN ÁLBUM. UN ÁLBUM DE TODOS LOS TIEMPOS

"Un álbum en su estado máximo. Un álbum lleno de canciones. Lleno de grandiosas canciones.
Canciones que están relacionadas las unas con las otras. Continuidad. Una experiencia, una larga experiencia. Una experiencia que pide algo de tí."


Todas son palabras y aseveraciones que son cada vez más difíciles de encontrar en estos días y esta época. Palabras que hoy suenan más como celebradas en tiempo pasado, en notas de las fundas de los discos como esos, o cuando hablamos de los Días Dorados, la "Era de los Álbumes".


Añade las palabras "Heavy Metal" a esta ecuación y una vez más, la dificultad sube. Un gran disco lleno de grandes canciones de heavy metal- es un evento mucho muy raro.


Ahora, pídele que no solo haya envejecido bien y suene grandioso en el ambiente musical de hoy, sino que todavía suene relevante y válido 25 años después... un cuarto de siglo después de su creación. Un álbum de heavy metal que soporte la prueba del paso del tiempo-eso es algo que no ocurre muy seguido


Peace Sells es ese álbum. Un álbum de heavy metal que soporta el paso del tiempo. Sea que hayas escuchado este álbum por primera vez allá en 1986 o lo escuches por primera vez hoy o mañana, Peace Sells es un gran álbum de heavy metal. Nada más, nada menos. Ha soportado el paso del tiempo. Y lo continuará soportando.


El problema, naturalmente, es que el heavy metal acostumbra a no envejecer bien. Los álbumes salen, los sitos web los revenden y los reproductores de mp3 de todo el mundo están llenos de álbumes de metal que se vuelven del montón, obsoletos o dudosos 12 minutos después de que fueron grabados. Esa es la naturaleza de la bestia.


Esta bestia aofrtunadamente no tiene preferencias por edades. Escucho la grabación mientras estoy escribiendo estas palabras, la música es tan feroz como siempre y sigue tan fresca como lo estuvo el primer día que la escuché. Eso sí que es algo que no ocurre muy a menudo, chicos y chicas, créanme. ¡Dénle al botón "reproducir" y en los primeros 30 segundos experimentarán una introducción, un verso completo y estáran a la mitad de un solo de guitarra destripador! ¡¡¡Todo eso solo en los primeros 30 segundos!!! A continuación incursionas en una sección que prácticamente te deja helado y que dura más tiempo del esperado. Tempo justo y cambios de tono, acentos, inicios, altos, subidas, bajadas y aquí está lo que impresionante: este nivel de intensidad continúa por los próximos 35 minutos aproximadamente en un movimiento continuo de riffs, melodía, voces con gruñidos, solos estruendosos, percusión a su lado y en general todo en su punto máximo.


Los liberaré de un detallado análisis de cada canción y su gran significado en el universo del conocimiento musical. Ahí está la belleza de la música, ¿lo recuerdas? Pero-Puedo recordar al mundo que en los anales del hard rock, tanto Megadeh como esta grabación en particular tienen ambos su propio nicho. Cuando la banda salió a escena en 1985, fue algo completamente revolucionario, tenía su sonido propio, su propia dinámica.


La forma en que los riffs, la energía y actitud fueron mezclados con gracia y habilidad y, en el thrash metal, el elemento previamente no usado del rock progresivo, creó algo fresco y más en específico, único. Merodeaba un secreto, una casi callada actitud distante e indiferencia, que puso a Megadeth en su propia categoría.


Mientras estaban buscando afirmarse y definir su mencionado sonido en la primera grabación, en la segunda se logró la cohesión. Y cuando las cosas se dan juntas musicalmente,se debe en su mayor parte a una cosa. Composición musical. Madurez e inteligencia en la composición. Un gran arreglo, gran musicalidad y un sonido más "en vivo", no sobreproducido y ¿qué tenemos? Un conjunto de ocho canciones que consideradas individualmente son buenas por sí mismas, pero cuando se las junta, interconectándolas con unas letras como hilo conductor, se llega aún más alto. Ahí está el truco... crear un viaje. Un viaje musical. Desde el principio hasta el final: luz, sombras, velocidad, lentitud, pesadez, delicadeza, agresividad, melodía, etc... las dos caras de la moneda dinámica que es requerida para los grandes álbumes. Los principales ingredientes para esa meseta inalcanzable, la más rara de las proezas... un conjunto de grandes canciones. Un álbum, carajo.

La primera vez que lo escuché, me voló la cabeza. Fue demasiado intenso. Nos hallamos ante algo diferente, algo nuevo. Lo escucharía de principio a fin una y otra vez. Volvería a él, enfocándome en canciones específicas por largos períodos de tiempo. Durante el día, la noche, en la hora de la hechicería, mientras estaba maniejando, moviéndome, lo que sea. Amaba esta grabación. Y todavía. Antes de que fueras capaz de llevar tu "biblioteca musical" contigo a cualquier parte, tenías que llevarte sólo lo que ibas a escuchar. Y lo escuchabas. Con gran atención. Me recuerda una época en que todavía  yo podía escuchar las grabaciones de nuestros amigos, nuestros pares, sin analizarlo, deconstruirlos, sin pensar acerca de lo que estaban haciendo o cómo lo estaban haciendo. Sólo un fan que escuchaba un disco con el que estaba encaprichado.

Un capricho que, por supuesto, era compartido por todos en la comunidad del hard rock. Cuando salió en octubre de 1986, el mundo del rock en su conjunto, incluyendo a los críticos, instantáneamente acogió a Peace Sells como un trabajo superlativo, un clásico. Muchas veces sale un disco, donde todos los componentes se alinean perfectamente, no solo internamente en el disco, sino en cómo se desenvuelve en el clima musical del momento. Sencillamente tú lo sabías. Recuerdo sentirlo, escucharlo y leerlo. Y como dije, así también lo hizo todo el mundo.

Mi relación con este disco, en primer lugar y principalmente como fan, completó su círculo en agosto de 2010 cuando fui a ver a Megadeth en San Francisco en el glorioso Cow Place. En los meses anteriores por casualidad le había mencionado a varios miembros de la banda que la canción "My Last Words," que está cerca de la perfección, cierra el disco y lo lleva a un climax, in crescendo, era mi canción favorita de ellas. Estaba haciendo mis apuestas en todas esas ocasiones para llevarla a su lugar más alto, desde la lista "Slightly Underappreciated Metal Song" [canciones ligeramente infravaloradas del metal] hasta llevarla a la vanguardia de los clásicos de todos los tiempos, que es donde pertenece. Llegué ahí por casualidad a los vestidores antes del show, mientras sentía que era mi deber y ¡quién lo iba a decir!, alrededor de diez minutos después de que dejé ese lugar y fueron al escenario, había, de una manera desconocida, en el set list mucho que me sorprendió y, como dije después, para algunos o la mayoría de los miembros de la banda. Y ahí estaba, en toda su gloria, ejecutada en vivo, por primera vez en muchos años, para la multitud de fans acérrimos en el Cow Palace y para uno, verdaderamente, que estaba al acecho al lado del escenario, en las sombras con una gran sonrisa en la cara. Incluso conseguí una verificación de nombre antes de la canción. Era un tipo feliz. El paraíso del Heavy metal.

Peace Sells es un disco que siempre va a tener un lugar especial en mi corazón. Así como un lugar especial en la historia del hard rock. Simplemente, debido a su grandeza. Ni más, ni menos.

Lars Ulrich, Abril de 2011

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Agradecimientos a Josedeth y a joey_shewolf, del foro Headcrusher, por facilitar la entrevista en inglés.

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